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Siempre a tu lado

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Carla_chan_han

Por @Carla_chan_han

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Amarlo desde que no sabía que existía el amor pero para ellos el amor era muy poco ya que felix tenía traumas de pequeño ...hyunjin ama mucho a felix y hace todo lo posible para estar con el pero felix se vuelve la mejor estrella que hay


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Desde su cuarto, un joven pelinegro estaba sentado a la orilla de su cama, abrazando sus rodillas mientras un miedo invadía completamente su cuerpo. Se sobresaltó un poco al escuchar como gritos provenientes de la sala comenzaban a escucharse, por reflejo se tapó inmediatamente los oídos con ambas manos intentando impedir que aquellos ruidos siguieran resonando en su mente pero por más que intentara callarlos, no lo logró.

"Peleas y más peleas... cada vez se vuelven más constantes"

Para su mala suerte las voces no solo no cesaron, sino que aumentaron en volumen llenas de furia y desprecio. Tenía mucho miedo, no quería que siguieran peleando más. Felix cerró los ojos con fuerza mientras apretaba los dientes intentando

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contener con todas sus fuerzas el nudo en su garganta que amenazaba con quebrarse.

Baja la voz... escuchó la voz temblorosa y llena de miedo de su madre hablar

- Nos van a escuchar.

- No me digas que hacer, estúpida un golpe en seco se escuchó después de eso.

Al escuchar aquella voz cargada de furia, el cuerpo de Felix se tensó por completo. Él estaba muy enojado. Su pecho subía y bajaba al pensar en lo que seguía, el pánico lo invadió por completo y por más que trataba de calmar su respiración no podía hacerlo. Sabía cómo iba a terminar esto y lamentablemente nunca terminaba bien.

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Aún sintiendo como el corazón le golpeaba el pecho con violencia, se levantó de su lugar con cuidado de no hacer ruido para cerrar la puerta de su habitación con seguro. Él sabía que era inútil, lo sabía pero urasi lograban transmitirle un poco de calma.

"¿Dejarás de golpearme algún día? ¿Te cansarás de hacerlo y nos dejarás?"

Se preguntó a sí mismo mientras apoyaba la espalda contra la pared fría aún conteniendo la respiración, sus manos temblaban tanto que tuvo que apretarlas contra su pecho para calmarlas. Inesperadamente segundos después escuchó el sonido de un primer golpe, aquel sonido hizo que se estremeciera por completo. Otro golpe se escuchó después, el joven solo podía cerrar los ojos con fuerza, negándose a imaginar qué pasaría después.

Estaba tan cansado de vivir así.

De repente unos pasos en las escaleras se comenzaron a escuchar, el estómago se le encogió y por un momento sintió que el aire le faltó. Contuvo la respiración con miedo a ser escuchado por él, los segundos se le hacían eternos y lo único que quería es que todo acabara. Las pisadas se tuvieron justo frente a su habitación, el pecoso sintió como el miedo paralizó su cuerpo.

No, no, no.

Cerró los ojos esperando con terror el sonido de la manija siendo girada, los pasos acercándose a él para después tocar suavemente su pelo mientras escucha esa voz que tanto aborrece hablándole al oído. Pero los pasos siguieron de largo. Felix se quedó allí, sumido en un silencio que parecía ser una tortura para él. Aún con el cuerpo temblando apoyó su frente contra sus rodillas, esperando a que todo terminara. Aunque sabía que aquel el silencio nunca significaba estar a salvo.

Por su mente pasaban miles de recuerdos de ocasiones anteriores, escenas que le gustaría borrar de su mente y de su cuerpo pero por más que quisiera, no podía. Siempre terminaba en el suelo con nuevos golpes marcándole en cuerpo, lágrimas ya secas sobre sus mejillas y una sensación más desgarradora que el dolor físico, algo que lo hacía sentirse sucio e invadido, como si le hubieran arrebatado algo que no supo proteger. Era un dolor que quemaba por dentro y le desgarraba el alma por completo, dejándolo con un vacío que lo hacía odiarse.

Se acurrucó en una esquina de su habitación con el pensamiento persistente de que ya no quería seguir viviendo de esta manera. Nada en su vida parecía ser los suficientemente interesante como para quedarse, ni si quiera por él mismo. Felix había dejado de esperar cosas buenas en su vida, para él los sueños ya no existían. Solo quedaba el deseo silencioso de que todos los días pasaran rápido y que terminaran sin dejar marcas nuevas. Cada mañana se despertaba con el mismo pensamiento atravesándole la mente como una herida abierta: ¿para qué seguir?, si cada día parecía más doloroso que el anterior.

Y como si eso no fuera suficiente, estaba lejos de la única persona a la que alguna vez le había importado de verdad, Christopher Bang. Había perdido a su único amigo al mudarse a Corea, dejando atrás al único que lo escuchaba y lo quería de verdad. Sin él no sabría qué hacer, su mente se llenaba de miles de pensamientos de posibles salidas, pero en ninguno de esos escenarios el final era bueno. Cambiar de país no había cambiado nada en su vida, porque no importaba el lugar ni la distancia, el infierno no se quedaba atrás... vivía bajo el mismo techo que él.

El silencio volvió a envolver la habitación haciendo el ambiente más pesado y sofocante. El rubio seguía acurrucado en el suelo cuando algo vibró a su lado, rompiendo el silencio de forma abrupta. Era su celular.

La pantalla del teléfono iluminó débilmente el cuarto al encenderse, le había llegado un par de mensajes nuevos.

Chris

Hola lix

10:45 pm

No me has mandado ni un mensaje desde hace unos días, ¿estás bien?

10:45 pm

Sé que fue muy difícil para ti irte hacia Corea pero estoy muy preocupado por ti, mándame mensaje cuando puedas...

10:47 pm

Te quiero

10:47 pm

Felix leyó una y otra vez los mensajes antes de lanzar el celular sobre la cama, como si sostenerlo le pesara. No se sentía bien ni tenia la fuerza suficiente como para poder conversar, ni si quiera con la persona que más quería en ese momento.

yunnin

"Me siento mal por ignorarlo, pero no estoy bien"

No era que no quisiera hablar con Christopher, sino que en esos momentos no sabía cómo sostener una conversación sin quebrarse en medio de ella, sin dejar que todo lo que llevaba guardado dentro se desbordara de golpe y le contara a su amigo todo lo que está pasando. Dejó el celular a un lado aún con la pantalla aún encendida, y se abrazó con más fuerza. Sentía que si

Si, ni grabar bien puedes - ahora habló Seungmin, al escucharlo el muchacho rodó los ojos - Changbin piensa que un demonio te estaba

torturando.

Al escuchar eso, todos los muchachos rieron. Incluyendo a Hwang.

No, pensé que eran ruidos de fantasmas o algo así - empezó a hablar Hyunjin, tratando de evitar aquel tema tan incómodo - Pero no, falsa alarma. Solo tengo vecinos nuevos.

¿Cómo que no? - gritó Changbin decepcionado - Ya tenía listo el ajo y el agua bendita.

¿De dónde carajos sacaste agua bendita? - Jisung le preguntó, recibiendo un "Que te importa" por parte de Changbin y un "Cállense" de parte de Seungmin. Hablar con ellos era un caos.

La plática siguió mientras Hyunjin les contaba acerca de la familia nueva; un matrimonio y un hijo que a simple vista parecía tener más o menos su edad o tal vez era un poco más chico. El muchacho le calculó unos 16 años, quizá. Al final la conversación se desvió por completo y terminó convirtiéndose en una discusión sobre sus edades, todos hablando al mismo tiempo y peleando por ver quién era más viejo que quién. Changbin perdió, obviamente.

Pov. Felix

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